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Gramática del "Lenguaje Común"
Escrito por Administrator   
Miércoles 26 de Marzo de 2008 15:31
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Aquí tienes la gramática del "Lenguaje Común" que se habla en el futuro, en la Atlántida, y en otros sitios y épocas. También se le llama "Tristano" porque tiene su origen en un pueblo de mutantes que vivieron un cierto tiempo en la desolada isla de Tristán da Cunha, en el Atlántico Sur.

El idioma Tristano

El tristano surgió como una respuesta a esta pregunta: ¿en qué se convertiría el esperanto, si de verdad se utilizara? Es cierto que existen muchas lenguas artificiales, e incluso algunas han logrado sobrevivir durante mucho tiempo y tienen una base estable de aficionados, pero nadie está dispuesto a abandonar su lengua materna en favor de una artificial. El esperanto ha existido durante más de cien años, pero su aplicación como lenguaje universal está más en duda hoy que nunca porque el inglés ha alcanzado el nivel de aceptación para el que fue concebido el esperanto. Además, el esperanto tiene una serie de características que la hacen menos atractiva que otras lenguas artificiales, incluyendo las inventadas para mundos ficticios. Entre éstas, las lenguas ideadas por JRR Tolkien (que fue un gran defensor del esperanto) son tal vez las más conocidas. En particular, la antigua lengua de los Elfos, Quenya, ha crecido en popularidad en la literatura y el cine debido a su hermoso sonido y adecuación a la poesía. Es un idioma difícil, con declinaciones, sufijos verbales múltiples, y muchas irregularidades. Estas características la hacen menos deseable como lengua de uso cotidiano, pero también hacen que suene más humana y natural.

La idea del tristano es que cualquier idioma artificial puede ser "humanizado" con el uso. El uso cotidiano tendría varios importantes efectos sobre el lenguaje:

  1. Los sonidos que son difíciles de pronunciar (por lo menos, para una gran parte de hablantes), se modificarían o simplemente desaparecerían. Del mismo modo, las construcciones gramaticales que son rara vez utilizadas o inexistentes en las lenguas maternas de los hablantes tenderían a olvidarse.
  2. Las palabras entrarían en uso provenientes de muchas fuentes. Las que fuesen más fáciles de recordar, pronunciar, o escribir acabarían dominando a las demás.
  3. Empezarían a aparecer irregularidades, especialmente en las palabras de uso más común, tales como verbos auxiliares y pronombres. También aparecerían contracciones.
  4. Se formarían jergas diversas, con su preferencia natural por palabras llamativas o de sonido distinto.

Por supuesto, esto tendría que comenzar con un lenguaje preexistente. Como el idioma artificial más desarrollado es el esperanto, el tristano se deriva principalmente de éste, pero primero tenemos que relatar la historia que se esconde detrás. Si te entra curiosidad sobre el modo en que surgió la idea del tristano, lo encontrarás aquí.


Ortografía y fonética tristanas

El idioma tristano se basa en el alfabeto latino, sin adiciones ni símbolos especiales. Sólo se usan estas veinte letras:

A, B, C, D, E, F, G, H, I, J, L, M, N, O, P, R, S, T, U, X

Los nombres de las letras del alfabeto tristano son:
a, be, ce, de, e, efe, ge, ha, i, je, ele, em, ene, o, pe, ere, es, te, u, xa


Las letras K, Q, V, W, Y, Z (ca, cu, ebe, duebe, uai, set) se utilizan como símbolos o para deletrear nombres extranjeros. Además de las mayúsculas, el tristano utiliza las minúsculas correspondientes, sin modificaciones. No existen tildes ni acentos gramaticales, pero se usan apóstrofes cuando se suprime una porción de la palabra, lo cual cambia a menudo la ubicación del énfasis.

El alfabeto tristano es estrictamente fonético. Cada letra representa un sonido o gama de sonidos, que en algunos casos puede ser muy amplio:
a: como "a" en "padre"
b: como "b" en "abeja", o "v" en "ave" (como se pronuncia en latín), o cualquier sonido intermedio
c: como la "c" de "capitán", nunca como en "celo", aunque esté seguida de "e" o "i"
d: como "d" en "dado", o "d" en “red”, o cualquier sonido intermedio
e: como “e” en “ese
f: como “f” en “filo"
g: como “g” en “ganas”
h: como "j" en "jamón", o "h" en “hierro” (pronunciado a la andaluza), o cualquier sonido intermedio
i: como “i” en “sí”
j: como “y” en “yo” pronunciado al estilo español, o argentino, o intermedio
l: como "l" en "lavar"
m: como "m" en "madre"
n: como "n" en "no"
o: como "o" en "oso"
p: como "p" en "parte"
r: como “r” en “aro” aunque esté principio de palabra, pero también se puede redoblar como se hace en castellano a principio de palabra, o pronunciar de una forma más oscura como en inglés, o gutural como en francés, o cualquier modo intermedio
s: como "s" en "soso", o el sonido más suave de “rasgo”, o el más fuerte de “z” en “zapato”, o cualquier sonido intermedio
t: como "t" en "tanto"
u: como "u" en "tubo"
x: como “ch” in “chico,” o la “sh” inglesa en “she” o cualquier sonido intermedio

A diferencia de otros idiomas, donde se suele intentar que cada letra represente un sonido lo más preciso posible, en tristano las consonantes representan un amplio intervalo de sonido, para dar cabida a los modos de hablar de los usuarios. Esto es especialmente cierto en el grado de fricación y vocalización dado a las consonantes. Así, los sonidos de "b" y "v" se confunden en uno, al igual que "ch" y "sh", "d" y "th", "s" y "z" que son distintos en muchos idiomas. En el tristano moderno, tiende a dominar una pronunciación relajada, con frecuentes elisiones, llegando incluso a confundir "l" y "r" en un sonido intermedio. Las vocales, sin embargo, siempre se pronuncian claramente y sin diptongos implícitos, como suele suceder en inglés y otras lenguas.

Las palabras normalmente tienen su énfasis en la penúltima sílaba, cuando la palabra termina en vocal,-n o -s (a no ser que la última vocal haya sido sustituida por un apóstrofe). Si la palabra termina en otra consonante (que suele ser -r), el énfasis lo lleva la última sílaba. Por ejemplo, se dice A-mas, y se dice a-MAR. Cuando una vocal fuerte (a, e, o) se encuentra junto a una vocal débil (i, u), se forma un diptongo (con algunas excepciones) y el énfasis recae en la vocal fuerte. Los diptongos cuentan como una sola sílaba (así: fa-MI-lio, CUA-si). Algunos hablantes, no obstante, acentúan las palabras de otra manera, sin pérdida de inteligibilidad. Muchas veces también se cambia la posición del acento para obtener un efecto melódico o poético.
Las contracciones se producen con frecuencia, sustituyendo parte de una palabra con un apóstrofe. El énfasis tiende a permanecer donde habría estado si no hubiese contracción. Por ejemplo, "te sas falonta", (vas a caer), normalmente se dice en lenguaje coloquial como "te’s falon” (pronunciado tes-fa-LON).


Gramática Básica

La oración simple en tristano tiene los siguientes componentes, que pueden aparecer o no en este orden:

  • Prefijo de frase
  • Sujeto
  • Verbo
  • Objeto

Los verbos tienen terminaciones gramaticales especiales para expresar tiempo y modo, y pueden ir acompañados de adverbios (que por lo general terminan en -e). El sujeto y el objeto son sustantivos (terminados en -o, o -i, a no ser que haya una contracción) o pronombres, y pueden ser modificado por preposiciones, adjetivos (terminados en -a), u otros sustantivos. El sujeto se distingue del objeto por el orden, por el sentido, o añadiendo -n a los sustantivos que son objeto directo del verbo.

El sentido esencial de la oración se determina por medio del prefijo de frase, cuando esté presente. Cuando no aparezca en sentencias posteriores, se entenderá que el sentido general no ha cambiado.
Los prefijos de frase se usan para transmitir la intención del hablante, o su juicio sobre la verdad de la oración. Los que transmiten intención son los siguientes:
ien: enfático.
cu: pregunta.
xal: deseo.
uol: petición cortés.
bes: necesidad.
jur: promesa.
ten: aviso o amenaza.


Los que transmiten el grado de verdad (percibido) de la oración son:
uer: evidente o deducido por lógica
sen: sentido como verdad (internamente, pero no de modo racional)
con: conocido como verdad (con énfasis)
cre: que se cree o se supone cierto a causa del origen
pen: opinión del que habla, consciente de que podría equivocarse
pou: probablemente cierto
dub: dudoso, probablemente falso
reb: soñado
foi: imaginado, hipotético

Por ejemplo:
“Reb flugis”: yo volaba (en sueños)
“Cu ni benos?” ¿Vamos?
“Le diris dub le benos”: Dijo que no creía que vendría
“Foi sas regulo”: Erase una vez un rey
“Jur m’iros”: Voy a ir (ofreciendo ir)
“Ien le bibas!”: ¡Está vivo!
“Xal te benas itien”: Ojalá vengas aquí
“Sen le ne benos”: Me parece que no va a venir
“Ten m’intensas le”: Mira que lo voy a hacer (ten cuidado)
“Con les justa”: Sé que acierta (sin duda).

La función de toda palabra dentro de la oración se puede deducir por su terminación:
-a: adjetivo
-o: sustantivo (singular), en combinación con la terminación de objeto directo cuando la necesite (-on)
-i: sustantivo (plural), en combinación con la terminación de objeto directo cuando la necesite (-in)
-n: objeto directo (acusativo), añadido a la terminación de sustantivo cuando sea necesario (omitido por lo general)
-ua: posesivo (genitivo singular)
-ia: posesivo (genitivo plural)
-e: adverbio
-as: verbo (tiempo presente)
-is: verbo (pretérito)
-os: verbo (futuro)
-ar (-aru): verbo (infinitivo, imperativo)
Otros grupos gramaticales se colocan inmediatamente antes de la terminación:
-ant- (-an’): participio presente ( "que hace algo", equivalente al “-ante” castellano)
-int- (-in’): participio pasado ("que ha hecho algo")
-ont- (-on’): participio futuro ("que va a hacer algo")
-at- (-a’): participio presente pasivo ( "que le están haciendo algo")
-it- (-i’): participio pasado pasivo (“que le han hecho algo”, equivalente al "-ado", “-ido” castellano)
-ot- (-o’): participio futuro pasivo ("que le han a hacer algo")
-es- (-es’): pasivo (por ejemplo, "amesas" = es amado)


Las palabras se construyen a partir de una raíz (o raíz compuesta) más una terminación apropiada. De este modo: "amaru" = amar, "amo" = amor, "amata" = amada, "ame" = con amor, "aminto" = (ex) amante, "amanti" = amantes (plural).
El orden normal de la oración es: sujeto-verbo-objeto, con adjetivos y adverbios generalmente precediendo las palabras a las que modifican. Este orden puede ser distinto, sin embargo, por énfasis. El objeto directo no necesita sufijos especiales, pero si pudiese dar lugar a confusión, es frecuente añadir una "-n" al mismo (por ejemplo, "abelo floron trincas" = la abeja bebe (de) la flor).
No existe el artículo gramatical en tristano, definido o indefinido. Así, "el gato" es, simplemente, "cato", y "un caballo blanco" es "blanca xebalo". Cuando un adjetivo se utiliza para referirse a un objeto determinada, se utiliza el sufijo -uno (-ulo, si se refiere a una persona). O sea: "blancuno" = "el blanco". Los artículos existían en esperanto y sus derivados, pero se perdieron bajo la influencia de los hablantes de origen oriental y eslavo, en cuyas lenguas maternas no existen artículos.
Del mismo modo, la distinción entre los géneros masculino y femenino acabó por perderse, debido a la influencia de las lenguas orientales. Los pronombres "il" y "ele" ( "él" y "ella", respectivamente) se usan raramente en el lenguaje coloquial, en el que normalmente se utiliza el género neutro "le" (plural "li").
Para formular preguntas, se añade al principio de la oración el prefijo "cu" (acaso), que puede sustituir un pronombre, o un correlativo (que empiece por cu-). Ejemplos: "cu bidis cato?" (¿viste el gato?), "cua cato?" (¿qué gato?) ", cuo, blancuno?" (¿cuál, el blanco?), "cu l'iris? "(¿se fue?)" cuen l'iris? "(¿adónde se fue?). Cuando se pone la palabra empezada en cu- a en una posición distinta del comienzo de la frase, esto expresa un nuevo significado: "l'iris cuen?" (se fue, ¿dónde?)

Pronombres

Pronombres

Posesivos

Corresponde a

me, m’

mea

1 ª singular: yo

te, t’

tea

2 ª singular: tú (no existe un caso formal, como “usted”)

le, l’ (ile, ele)

lea (ila, ela)

3 ª singular: él, ella, ello (él, ella, género explícito)

ni, n’

nia

1 ª plural: nosotros

bi, b’

bia

2 ª plural: vosotros (no existe equivalente a “ustedes”)

li, il’ (ili, eli)

lia (ilia, elia)

3 ª plural: ellos, ellas (ellos, ellas, género explícito)

on

ona

impersonales: se, la gente

se

sea

3 ª persona reflexiva: sí (mismo)


La vocal final se suele eliminar cuando el pronombre es seguido de un verbo empezado en vocal. Por ejemplo: m'amas = me amas, t'abas = te abas.
Los adjetivos posesivos se forman añadiendo una "-a" a las otras formas. Si se añade "-o" o "-i" en lugar de “-a”, la palabra se convierte en pronombre (ejemplos: tea = tuyo, meo = el mío).
Las formas que especifican género se utilizan raramente, y sólo cuando el género es importante por algún motivo.
Normalmente se omite el pronombre personal cuando el sentido está claro. Por ejemplo: iros = (yo) iré, cu bidis le? = ¿lo viste?

Correlativos:


La función de estas palabras dentro de la oración se distingue por la terminación:
cua: qué __ (adjetivo)
cuo: quién, cuál (cui: plural; cuon: acusativo) (forma nominal)
cue: cómo (adverbio de modo)
cuen: dónde (ubicación)
cuam: cuándo (tiempo)
cuanda: cuánto __ (cuan __ con adjetivo; cuando: forma nominal) (cantidad)
cual: por qué (causa)
cuoa: cuyo __, de quién (poseedor)


Otros correlativos se forman con las mismas terminaciones, pero distinta raíz:
t-: demostrativo: ta (ese) (formas irregulares: tie, tien) (ita: este; ota: aquél)
cu-: pregunta o pronombre: cua (cuál)
ul-: definido: ula (algún)
ig-: indefinido: iga (cualquier)
xi-: universal: xia (todo)
ali-: disyuntivo: alia (otro)
n-: negativo: nula (ningún)

En forma tabular:

 

Qué

Ese (Este)

Alguno

Ninguno

Todo

Otro

Sustantivo

cuo

(i-,o-)to

igo

nulo

xio

alio

Adjetivo

cua

(i-,o-)ta

iga

nula

xia

alia

Modo

cue

(i-,o-)tie

ige

nule

xie

alie

Lugar

cuen

(i-,o-)tien

igen

nulen

xien

alien

Tiempo

cuam

(i-,o-)tam

igam

nulam

xiam

aliam

Cantidad

cuan-da

tan-da

igan-da

nulan-da

xian-da

alian-da

Causa

cual

(i-,o-)tal

igal

nulal

xial

alial

Poseedor

cuoa

(i-,o-)tua

igua

nulua

xiua

alua

Ejemplos: cuen (donde), to (esa persona), ita (esa cosa), igando (cierta cantidad), igo (cualquiera), tie (así), xiam (siempre), nulen (en ninguna parte), otam (en aquél tiempo).
La forma de adjetivo suele acompañar a un sustantivo, de manera que cuando no hay sustantivo, se sobreentiende "ajo" (cosa). La forma nominal puede tomar la terminación de acusativo: cion, igon, etc. Se pueden formar otras palabras expresando totalidad añadiendo el prefijo xi-: xigo (nadie en absoluto), xinulo (nadie en absoluto), xicuo (quienquiera), xialien (en cualquier otro lugar) (también, xibi: todos vosotros, xilin: ellos todos, etc.) Se construyen otras formas negativas añadiendo el prefijo ne- (n-, antes de vocal): nalien (en ningún otro lugar), nexio (no todo el mundo), nigo (cualquiera no…).


Las 16 reglas de la gramática tristana

(modificado a partir de las 16 reglas de la gramática del Esperanto, de Zamenhof)

  1. El tono general de la oración lo determina el prefijo de frase, que convierte la oración declarativa en pregunta, deseo, orden, amenaza, promesa, cuento, etc.
  2. El orden normal de la oración es: prefijo, sujeto, verbo, objeto. Se puede alterar este orden para dar énfasis; si esto hace que el objeto directo no se pueda distinguir, los sustantivos correspondientes tomarán la terminación de acusativo: -n.
  3. Cuando un adjetivo se utiliza para referirse a una cosa determinada, se añade el sufijo -uno (-ulo, si se refiere a una persona).
  4. Los sustantivos acaban en -o, (-i para el plural, lo cual es sustitución, no adición). No hay género gramatical. Los sustantivos pueden tomar tres casos: nominativo (sin terminación espacial); acusativo, para el que se añade -n a la terminación normal; y genitivo, que utiliza el sufijo -ua (un poseedor), o -ia (varios poseedores). Otros casos se expresan mediante el nominativo más una preposición.
  5. Los adjetivos terminan en el sufijo invariante -a, que no cambia con caso o número. El comparativo se construye con las palabras pli (más), min (menos), o tan (tan) más la palabra cuan (que); el superlativo se hace con plei (el más) o mein (el menos).
  6. Los números cardinales (invariantes) son: un, du, tri, cuar, cin, sis, sep, oc, nau, dec, sen, mil. Decenas, cientos y miles se forman simplemente uniendo los otros números. Para indicar ordinals, se añade -a, para formar múltiplos y colectivos -obl-, para fracciones -im-.
  7. Los pronombres personales son: me, te, le, ile (él), ele (ella), ni, bi, li, ili (ellos masculino), eli (ellas), on (impersonal), se (reflexivo). Las formas que indican género sólo se utilizan cuando el género es importante para el sentido; los posesivos se forman añadiendo -a. Los pronombres se suelen contraer si la palabra siguiente empieza en vocal. Se pueden omitir si no hay lugar a confusión. Si el sujeto de un verbo no es explícito, se entiende normalmente que es primera persona del singular, o  segunda persona en caso de imperativo.
  8. Los verbos no sufren cambio con respecto a persona o número. Formas del verbo: el tiempo presente toma la terminación -as, el tiempo pasado -is, el tiempo futuro -os; el infinitivo y el imperativo -ar, acentuado en la última sílaba, o -aru; no existen el subjuntivo y el condicional. Participios (con sentido de adjetivo o adverbio): presente activo -ant- (que a menudo se reduce a -an'); pasado activo -int- (-in'); futuro activo -ont- (-on '); presente pasivo -at- (que a menudo se reduce a -a'); pasado pasivo -it- (-i'); futuro pasivo -ot- (-o’). La voz pasiva se construye con una forma del verbo "sar" más el correspondiente participio pasivo, o mediante la adición de la particular -es- antes de las otras terminaciones; la preposición que precede al agente en el pasivo es "da". La forma presente "sas" se suele reducir a una sola letra: 's.
  9. Los adverbios terminan en -e; se comparan igual que los adjetivos.
  10. Los correlativos, que sirven funciones múltiples, se construyen partiendo de estas raíces: cu- (relativo), ti- o t- (demostrativo), ul- (definido), ig-(indefinido), ne- o n- (negativo), ali- (disyuntivo), y xi- (general), más las terminaciones -a (adjetivo), o- o -i (sustantivo), -e (modo), -en (lugar), -am (tiempo), -al (causa), -an o -anda (cantidad), -ua (poseedor). Un correlativo puede contener varias raíces al mismo tiempo.
  11. Cada palabra se pronuncia como se escribe, aunque muchas consonantes admiten una amplia gama de pronunciación.
  12. El acento se pone en la penúltima sílaba, en las palabras que terminan en vocal, -n o -s. Las palabras que terminan en otra consonante (como por ejemplo los verbos cuando acaban en -ar), y las palabras cuya terminación está abreviada por apóstrofe, se acentúan en la última sílaba. Cuando las vocales "i" o "u" están junto a otra vocal, forman parte de la misma sílaba que la otra vocal, la cual recibe el acento.
  13. Las palabras compuestas se forman mediante la simple unión de otras palabras, con la palabra principal al final. Las terminaciones gramaticales se pueden usar también como palabras independientes.
  14. Cuando otra palabra negativa está presente, se elimina la partícula "ne", excepto en caso de énfasis.
  15. Cada preposición tiene un significado definido y constante, pero si el sentido directo no indica cuál debe ser, se usa la preposición "ie", que no tiene significado propio.
  16. Las palabras extranjeras no se someten a ningún cambio en tristano, excepto para ajustarlas a su ortografía.

Diferencias respecto a otras lenguas

Los lectores que conozcan el esperanto se encontrarán en su casa usando el tristano. Existen, sin embargo, algunas diferencias fundamentales:

  1. La ortografía no utiliza ninguna letra no latina, y algunos caracteres latinos tampoco se utilizan. Muchos caracteres admiten una amplia gama de pronunciación, en vez de una sola bastante precisa.
  2. Los prefijos de intención y verdad prefijos son más usados que en esperanto. Estos añaden un nuevo sentido al tristano, haciéndolo más expresivo que su antecesor.
  3. Una persona se suele denominar como "le" (él, ella, ello). Las palabras que especifican género: "il" (él) y "ele" (ella) y sus derivados se utilizan solamente cuando el género tiene que ser explícito por algún motivo. Cualquier sustantivo puede adquirir género, no obstante, por medio de un sufijo: "-ixo" lo hace masculino, y "-ino" femenino.
  4. No existe el artículo gramatical (como "la" o "una"). El sentido preciso se deduce por el contexto y por medio de otras partículas gramaticales.
  5. La "-n" final del caso acusativo se ha mantenido en tristano solamente cuando es necesario distinguir el objeto directo de otros sustantivos, o cuando se pretende poner énfasis en el objeto directo. La terminación del plural (-i) es sustitución en vez de adición. Los adjetivos no toman las terminaciones de plural o de acusativo.
  6. El tristano tiene un caso genitivo, terminado en "-ua" para un solo poseedor ( "-ia" para varios poseedores), del que carece el esperanto.
  7. Muchas palabras han perdido letras. Por ejemplo, el esperanto "esti" (ser) se convirtió simplemente en "sar", "frukto" (fruta) se convirtió en "fruto". Otras aumentaron en longitud, como "io" (alguien), que se convirtió en "igo". Las reglas de formación de palabras no se siguen estrictamente. El tristano absorbió muchas palabras extranjeras sin adaptarlas a normas estrictas; en la mayoría de los casos, sólo se hicieron los cambios necesarios para que fuesen pronunciables.
  8. Del mismo modo, se perdieron tiempos verbales. La víctima principal fue el imperativo, terminado en "-u" en esperanto, que se fundió con el infinitivo, o se convirtió simplemente en la raíz del verbo sin terminaciones gramaticales. El subjuntivo, que termina en "-us" en esperanto, también se perdió, de forma que las frases condicionales en tristano tienen una estructura de pasado-presente o presente-futuro, de acuerdo con el sentido. Al igual que en esperanto (pero, a diferencia del Ido) no hay tiempos perfectos, su función es asumida por el verbo "sar" más un participio pasado (como en "sas falinta" = ha caído).

Formación de palabras

El tristano sigue la mayoría de las convenciones sobre formación de palabras en vigor en esperanto y su derivado, ido, mediante un conjunto de prefijos y sufijos. Por tanto, muchas palabras tristanas se pueden encontrar en los diccionarios del esperanto, con los cambios pertinentes en la ortografía (la k se convierte en c, c y z cambian en s; v se convierte en b, c^ y s^ se convierten en x; j se convierte en i ; u^ se hace u; g^ y j^ se cambian en j; h^ se convierte en h), y teniendo en cuenta que los grupos de varias consonantes tienden a simplificarse. Además, el tristano incluyó directamente en su diccionario muchas otras palabras, en su mayoría del extremo oriente. Por ejemplo:
Xacso: tenedor (del mandarín)
Xiatso: masaje (del japonés)
Bixo: diamante (del japonés)
Arigato: gracias (cortés) (del japonés)
Xindoga: inútil, ridículo (del japonés)
Bodco: vodka (del ruso)

En tristano, los verbos pueden convertirse en sustantivos, adjetivos, o adverbios, simplemente cambiando la terminación gramatical (de este modo, “amar” = amar, da lugar a “amo” = amor, “ama” = amable, y “ame” =  con amor), y asimismo una palabra que es normalmente sustantivo, adjetivo o adverbio puede convertirse en otras partes de la oración gracias al mismo proceso. Además, hay algunos prefijos y sufijos comunes con un significado más preciso. Aquí están, mostrados en su forma más corriente en cada caso (nombre, adjetivo, o verbo).


Prefijos:


arci-: superior
bise-: delegado
bo-: parentesco político
des-: directamente opuesto (como mal-)
dis-: separado
ec-: comienzo, repentino
ecs-: ex-  
fin-: final
mal-: opuesto (como des-)
mem-: reflexivo
mi-: la mitad
mis-: equivocado
ne-: negativo
par-: completo
pra-: remoto
pre-: anterior
pos-: posterior
re-: repetido
reto-: al revés
sam-: mismo
seudo-: falso
sin-: carente
stif-: parentesco por matrimonio posterior (-astro)
xi-: todo

 

Sufijos (mostrados en su forma más común; la terminación gramatical puede cambiar):


-ado: acción repetida
-agar: causar un cierto estado
-ajo: cosa, materia
-ala: relativo a…
-ano: miembro, habitante
-ario: beneficiario de una acción
-aro: grupo
-atoro: máquina que hace una determinada función
-axo: despectivo
-ea: con a semejanza a…
-ebla: posible
-edo: contenido de…
-ega: grande
-eio: lugar donde se desarrolla una acción
-ema: con una cierta disposición o tendencia
-enda: que debe recibir una cierta acción
-erio: establecimiento
-ero:: que normalmente desarrolla una cierta acción (no profesional)
-esar: recibir una cierta acción (pasivo)
-escar: comenzar a hacer algo
-eso: cualidad
-estro: líder
-eta: pequeño
-iba: capaz de…
-ido: descendiente
-iera: caracterizado por…
-ifar: producir una cosa determinada
-isar: proporcionar una cierta materia
-ilo: instrumento
-imo: fracción
-ino: hembra
-inda: merecedor
-ingo: estuche
-io: país, lugar
-ismo: teoría, sistema
-isto: persona (profesional) que cumple una función determinada
-ixo: macho
-oblo: numeral múltiple o colectivo
-osa: lleno de una cierta cosa
-uio: contenedor
-ulo: persona
-uno: cosa concreta
-uro: resultado de una determinada acción


Vocabulario resumido

Palabras auxiliares:


a, al (antes de vocal): a, hacia
aban: delante de (en el espacio)
alen: en (con movimiento)
alio: otra persona
ance: también, además
ancore: todavía, aún
ante: antes
apud: cerca, al lado
astate: en vez de
atras: detrás de
idie: hoy
ce: que (conjunción)
contre: contra
crom: además (lo mismo que "ultre")
crosi: a no ser que
cu: acaso (se emplea también para introducir una pregunta, al igual que el francés "est-ce que")
cuam: cuando
cuan: que (en conjunción con las palabras: pli, min, tan), cómo (con adjetivo)
cuan (pli, min) … tan (pli, min): cuanto (más, menos) … tanto (más, menos)
cuancam: aunque
cuanda: cuánto, cuántos
cual: ¿por qué?, porque
cuasi: como si
cue: cómo
cuo: quién, cuál
con: con
da: por (en el sentido de autor)
de: de (posesión), frecuentemente reemplazado por genitivo
denoue: de nuevo
diste: lejos
do: por lo tanto,
dum: mientras que, durante
e, ed (antes de vocal): y
ec: a partir de
el: desde
en: en
ester: fuera
ex: incluso
exi: incluso si
foie: una vez (dufoie: dos veces, y así sucesivamente)
iere: ayer
ia: sí, (también se utiliza como partícula enfática; me ia iris = sí que fui)
iam: ya
ie: preposición indefinida
ien: demostrativo genérico (ien cato = he aquí un gato)
igo: cualquiera
inter: entre
jis: hasta
jus: justo, justo ahora
lau: de acuerdo con
ma: pero
malgre: a pesar de
mein: el menos
mem: mismo
min: menos (suele ser seguido de "cuan")
morge: mañana
multa: mucho, muchos
ne: no
nec … nec: ni… ni
nulo: nadie
nun: ahora
nur: solamente 
o, od (antes de vocal): o; (o… o: o bien…)
per: por medio de, a través de
plei: el más
pli: más (suele ser seguido por "cuan")
poca: poca cantidad
por: para, a fin de
pos: después 
presce: casi
preter: más allá de
pri: acerca de
pro: a causa de, en nombre de
sama: el mismo
si: si (condicional)
sin: sin
sirce: alrededor de
sole: solamente
sub: debajo de
super: por encima de
sur: sobre (en el espacio)
tamen: sin embargo
tan . . . cuan: tan… como (comparativo)
tie: así
til: hasta (tiempo)
tra: a través de
tras: al otro lado de
tre: muy
tuta: todo (similar: "xia")
ulo: alguien
ultre: además de
xe: en casa de
xi: todos (a veces utilizado como prefijo: xibi = todos vosotros)
xigo: quienquiera
xio: cada uno

Números:


(0 a 10): nul, un, du, tri, cuar, cin, sis, sep, oc, nau, dec
11, 12, 13 . 11, 12, 13. . . 19: dec un, dec du, dec tri
20, 21, 22, 30, 40: dudec, dudec un, dudec du, tridec, cuardec
100, 200, 1000, 2000, 1000,000: sen, dusen, mil, dumil, milion
Días de la semana (no usan mayúscula):
lundio, mardio, mercedio, jaudio, uenedio, sabato, dimanxo.
Meses del año (no usan mayúscula):
januaro, februaro, marto, aprilo, maio, junio, julio, agusto, setembro, octobro, nobembro, desembro.

 

Algunos verbos (infinitivo terminado en -ar o -aru):


sar: ser (a menudo considerablemente contracto; le’s = le sas) (los tiempos pasivos también se construyen con el sufijo -es-, por ejemplo: "amesar": ser amado)
abar: tener (con infinitivo) (nunca usado como auxiliar)
debar: deber (con infinitivo, menos obligación que "abar")
pobar: poder físicamente (con infinitivo)
eblar: poder (probabilidad) (con infinitivo)
emar: tender a (con infinitivo)
odar: atreverse a (con infinitivo)
probar: intentar
besar: necesitar
uolar: querer
indar: merecer
escar: empezar
finar: acabar
Los verbos como éstos, que pueden ser complemento de infinitivos, muchas veces se reducen a un prefijo o sufijo añadido al verbo principal. Por ejemplo: me escis marxaru = me marxescis: comencé a caminar; le finis manjar = le fimanjis: él (o ella) dejó de comer.
agar: to do, to act (never an auxiliary) Agar: a hacer, de actuar (nunca auxiliar)
esar: convertirse en
farar: hacer
conar: conocer
irar: ir
benar: venir
metar: poner
bidar: ver
audar: oír
parlar: hablar
dirar: decir
legar: leer
scribar: escribir
iasar: afirmar
negar: negar
marxar: caminar
curar: correr
sidar: sentarse
amar: amar
bibar: vivir
manjar: comer
trincar: beber
dormar: dormir
pensar: pensar
prejar: rezar
sentar: sentir
regar: controlar, regir


La historia del tristano

La novela "La plaga final" narra la manera en que el vector HPG azotó la tierra en el a&n

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